El Matrimonio, Epidemia Más Peligrosa del 2012

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Por Jose Zabala
En verdad vale la pena casarse para enfermarse? Mira quién habla!!!
Un anuncio publicitario muy conocido pregunta en que se parecen los seguros a los amigos. De acuerdo a esa publicidad, ellos tratan de decir que a los amigos se conocen en los tiempos difíciles, y asimismo pasa con los seguros.

Quiero relacionar lo que dije anteriormente con lo que actualmente está pasando con el matrimonio. Y quizás se pregunten por qué?  Considero que la base primordial del matrimonio se basa en la seguridad y estabilidad familiar, además de la seguridad individual. Las parejas deben de estar consciente de la responsabilidad que conlleva un matrimonio y el grado de confianza y respeto que debe prevalecer para mantener firme y armoniosa la relación.

Aunque soy de formación cristiana, puedo tener mis dudas con el matrimonio, reconozco que todo cambia y el matrimonio no es la excepción, pues esta importante institución aunque es un  compromiso legal, no es obligatorio y perpetuo, y como dice nuestra gente: “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”.

Técnicamente, lo opuesto al matrimonio es el divorcio, lo que hoy en día mantiene un crecimiento galopante y a pasos agigantados, y que no respeta clases sociales, ya que afecta desde familias humildes y comunes hasta parejas de multimillonarios, incluyendo figuras públicas y grandes celebridades. Podría decirse que se ha desatado una “epidemia” en la “real socialité” que diariamente nos sorprende cada vez que vemos las noticias. Pero por nada podemos dejar de tomar en cuenta los casos menos sonados, que son la mayoría que pertenecen a familias comunes quienes realmente son los que determinan las estadísticas.

En mi opinión, las parejas no visualizan la responsabilidad verdadera y social que implica un matrimonio, y sobre todo en estos tiempos, independientemente que tengan hijos o no, es mas voy más lejos, y odio decir que muchos matrimonios actualmente están casados pero no conviven como pareja, solamente están unidos basados en la responsabilidad familiar y económica, y en muchos casos solo para mantener la apariencia social.

Otra pregunta, sabe usted cuales son las posibles consecuencias de casarse en estos tiempos? Debido a las crisis matrimoniales de las personas cercanas, nos sentimos preocupados e intentamos alertar a todas las parejas para que eviten decisiones, como las del divorcio, y procuren por todos los medios mantener la familia unida.

Lamentablemente el morbo popular está de pláceme,  pues los divorcios están a la orden del día, y no falta quien diga que “más tiempo dura una cucaracha en un gallinero que un matrimonio”. Las parejas se divorcian sin pensar en las terribles consecuencias de esta crucial decisión. Permítanme citarles solo unas cuantas, no necesariamente en orden de importancia, pero que actualmente son las enfermedades y daños más comunes que provoca un divorcio:
a)    Stress continúo.  
b)    Depresión, encierro, soledad y hasta la muerte.
c)    Quiebra total de la economía familiar, quizás bancarrota.
d)    Daños sicológicos en todas las personas envueltas, especialmente los niños.
e)    Acoso familiar afectando a los niños.
f)    División familiar.
g)    Vicios, alcohol, droga.
h)    Prostitución.
i)    División y debilitamiento del patrimonio familiar, generando costosos gastos legales, haciéndose más complicado cuando existen niños de por medio. Por ejemplo, una pareja felizmente casados, por circunstancias uno tiene más dinero que el otro, aún firmando o no acuerdo pre-nupcial, al momento de un divorcio llega la “tortura china”,  la repartición de los bienes, provocando una batalla campal entre la pareja por cuestiones económicas.

j)    Cambio de estilo de vida, pues durante el matrimonio las responsabilidades eran compartidas y “color de rosa”, ya divorciados “todo se derrumbó”.
k)    Cambio de personalidad.
Las consecuencias negativas de un divorcio son infinitas, no soy sicólogo ni médico,  ustedes si desean pueden añadir todas las consideren, solo les di una pequeña lista.
En verdad,  no quiero verlos a ninguno de ustedes pasando por un proceso tan traumático como lo es el divorcio, pues de no saber manejar esta situación, las consecuencias pudieran ser peores. Siendo drástico y extremista puedo decir que las personas que se divorcian si no buscan la debida orientación profesional, pueden llegar a convertirse en una bomba de tiempo.

Bueno esa es la parte más cruda y realista de porque el matrimonio podría convertirse en la epidemia del 2012, con situaciones y consecuencias transcendentales que requieren de extrema cautela para mantener “el barco a flote”.
Ahora bien, quiero hablarles de lo que tradicionalmente representa la unión matrimonial. El matrimonio, por definición,  es una institución social, reconocida como legítima por la sociedad, que consiste en la unión de dos personas para establecer una comunidad de vida.

Basándonos en esa definición genérica, reconozco en el matrimonio la decisión más importante que una pareja puede tomar y constituye la base de la unidad familiar. Es necesario para la sociedad, tanto desde el punto de vista económico como social. La cultura se desintegraría si su piedra angular, la familia, dejara de tener validez como tal. Podríamos decir, con bastante seguridad, que aquel que destruye el matrimonio destruye la civilización.
El matrimonio se disuelve básicamente por dos razones, primero, la muerte de uno de los cónyuges y segundo, el divorcio. Son muchas las causas que pueden provocar de un divorcio, y es muy básico entenderlas para evitar cometer los mismos errores. Las causas pueden ser internas o externas, lo importante es tener en cuenta que tanto el  matrimonio como el divorcio es asunto de dos, y no debemos sentirnos culpables por lo que hiciste o dejaste de hacer, sino aprender de los errores.

Aunque en momentos difíciles las cosas no se vean bien, la vida continúa y tienes por delante muchas oportunidades de ser feliz, en pocas palabras:  “ma’pa’lante vive gente”. Pero para ello tenemos que aprender de nuestros errores, corregirlos cuando es posible o evitar volverlos a cometer.
Y para relajarnos un poco, a continuación les cuento un chistecito de divorciados:
– Juan, sabes que desde que mi mujer se fue, la casa está como vacía.
– ¿Es que la echas de menos, Pedro?
– No Juan, es que se llevó todos los muebles!
 Que cruel que soy… jejejejejejejej…..

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